Ciudad de México debe ser la única metrópolis del mundo que posee entre su patrimonio histórico, ruinas prehispánicas completas dejadas por culturas que se extinguieron misteriosamente sin que hasta el día de hoy se sepa la razón.

Teotihuacán es uno de esos lugares impactantes de la República de México, ubicada en el norte de Ciudad de México, con acceso por la carretera a Pachuca. Teotihuacán significa La Ciudad de los Dioses, es el pueblo donde los pueblos prehispánicos levantaron obras arquitectónicas de enormes magnitudes.
Los comienzos se Teotihuacán se remontan al año 600 A.C., cuando se comenzaron a desarrollar pequeñas industrias artesanales, el comercio y los intercambios culturales que generaron una influencia de la cultura teotihuacana sobre los demás sitios de Mesoamérica.
Algunas de las edificaciones prehispánicas que quedan de la cultura teotihuacana, son la Pirámide del Sol, la Pirámide de la Luna, el Templo de Quetzalcóatl, ubicados en a lo largo de una avenida que se denomina La Calle de los Muertos, por las numerosas pirámides que hay en ella. Para la primavera, en Teotihuacán se celebra el festival del día del equinoccio primaveral.
En esta avenida misteriosa llena de pirámides, también se observan varios palacios, como el Quetzalpapalotl, además de murales que relatan la visión del mundo que tenían en la cultura teotihuacana, antes de desaparecer de forma inexplicable, aunque se cree que al igual como pasó con los Mayas, los Teotihuacanes probablemente sufrieron una crisis climática y socio política importante.
Foto: TeotihuacanhoyIr a la página principal